¿Por qué la inflación vuelve a escena y atenta contra la política económica del presidente Javier Milei? El dato de febrero incorporó dos elementos muy sensibles para la economía hogareña: la carne, principal alimento de la canasta alimentaria argentina, y las tarifas de los servicios públicos privatizados, que no han dejado de actualizarse.

Como advierte la economista y profesora del IAE Business School, Marina Dal Poggetto, los datos de morosidad tanto en lo que hace a crédito bancario como a crédito no bancario siguieron subiendo en diciembre y no es evidente que hayan empezado a caer en los primeros meses del año en un contexto donde el cambio en los precios relativos se profundiza. “Las tarifas vuelven a subir por encima de la inflación, los precios de los bienes siguen bien por detrás del promedio en un contexto de apertura creciente y atraso cambiario, mientras los ingresos apenas empatan los precios vis a vis (frente a frente) la destrucción de empleo formal”, analiza la directora de la consultora EcoGo.

La inflación sigue sin ceder: el IPC Nacional subió 2,9% en febrero, igual que en enero, y desde el piso de 1,5% registrado en mayo de 2025 no logra retomar su senda descendente. De haberse utilizado el índice con canasta actualizada -ponderadores de 2017-18- hubiera dado 3%-3,1%, remarca Invecq Consultora Económica. De cara a los próximos meses, el principal desafío es que los shocks puntuales de precios no se trasladen a la nominalidad subsiguiente, de modo que la desinflación se reanude y, con ella, el proceso pueda afianzarse, sintetiza la firma que encabeza el economista Esteban Domecq.

En cuanto a las distintas divisiones, “Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles” fue la de mayor incremento (6,8%), seguida por “Alimentos y bebidas no alcohólicas” (3,3%), donde volvió a destacarse “Carnes y derivados” (6,6%), que acumula una suba del 28% desde noviembre (frente al 12% del índice general). Entre ambas categorías explicaron casi el 60% de la inflación del mes. Por su parte, los precios regulados aumentaron 4,3%, los estacionales contribuyeron positivamente al caer 1,3%, y el IPC Núcleo marcó 3,1%, su mayor variación desde abril de 2025, mientras que el promedio móvil de tres meses ya se ubica en 2,9%. “Si bien la inflación núcleo incluye carnes, que evidencia una aceleración desde fines de 2025 por cuestiones específicas del mercado ganadero, es la inflación relevante para la política monetaria”, considera Invecq.

¿Cómo está la Argentina en materia económica frente al conflicto en Medio Oriente?

Por el momento, en marzo la dinámica muestra cierta moderación en el margen. El IPC Invecq, que había cerrado febrero en 2,9%, evidenció una leve desaceleración durante la primera quincena del mes, con el promedio móvil de cuatro semanas en 2,7%. De todas formas, no puede descartarse un nuevo repunte en los próximos días, dado que aún no impactó de lleno el ajuste tarifario de marzo ni la suba en combustibles (como consecuencia del aumento del precio del petróleo a nivel internacional por la guerra en Medio Oriente).

Aunque la aceleración desde mediados de 2025 todavía no resulta alarmante, ello no implica que el riesgo de una escalada adicional sea nulo. El principal reto del gobierno es precisamente evitar efectos de segunda vuelta: que los shocks puntuales -como el ajuste de tarifas, o el aumento en carnes y combustibles- no se incorporen a la nominalidad siguiente vía paritarias y contratos, detalla la consultora. “Esto vuelve crítica la política de ingresos, que probablemente exija sostener una postura más restrictiva sobre salarios reales en el corto plazo, con el costo de una recuperación más lenta del poder adquisitivo y por ende del consumo y la actividad económica”, acota. Como se ha señalado en reiteradas oportunidades, los procesos de desinflación no son lineales, y el actual parece confirmar esa regla, finaliza.

Más presiones

Según GMA Capital, las distintas métricas del Índice de Precios al Consumidor (IPC) reflejan mayores presiones en el margen y consolidan la “pausa” en la desinflación. La combinación de servicios que continúan elevados y el reacomodamiento de algunos precios relativos imprimió una dinámica más lenta. De hecho, la desaceleración habría lucido aún más acotada si se la evaluara con la metodología más reciente (3,1%), reforzando la idea de que el proceso de convergencia nominal atraviesa una etapa de mayor fricción, detalla la firma que dirige el economista Nery Persichini.

Para este mes, GMA espera que el avance del IPC se ubique en torno al 2,8% en línea con lo registrado en los últimos dos meses. A diferencia de febrero, la carne tendería a moderarse (en lo que va del mes el novillo acumula una suba del 1%). Sin embargo, la estacionalidad propia de marzo, junto con los ajustes en transporte y en tarifas, que serían más moderados que el mes anterior, contribuirían a mantener la inflación elevada.

A esto se suma además el conflicto en Medio Oriente, que impulsa los precios del petróleo al alza. Y, como se dice generalmente en el mercado, si sube la nafta, el resto de los precios tenderán a reacomodarse.